En un viaje a Tailandia, la viajera canadiense Megan Penman se encontró con un perro paralítico arrastrándose por la playa.

Megan inmediatamente fue a ayudar al pobre perrito, desnutrido y con terribles heridas en sus paticas.

El perro sobrevivió a un horrible accidente de motocicleta, y quien sea que fuera su propietario no hizo absolutamente nada para darle el cuidado que el canino necesitaba.

Ella no pudo encontrar ninguna fundación en Tailandia que se hiciera cargo de él, pero sabía que si el perro paralítico no recibía ayuda pronto, moriría ahí mismo.

Un pueblo se rehusó a ayudar a un perro paralítico, hasta que lo vio una modelo

Megan lo llevó a un veterinario local para que le hicieran exámenes de rayos X, lo que mostró que su espina dorsal estaba rota.

Por su condición extrema, ninguna fundación de Tailandia se quiso hacer cargo. Así que Megan intentó para llevárselo a Canadá.

Y lo logró. Viajar a través de varios océanos no fue tarea fácil, pero gracias a muchos donantes en línea, Megan fue capaz de recaudar más de $2.000. Esto para pagar los cuidados especiales del perrito.

La historia de Leo es tan increíble que llegó a los noticieros locales.

Dos meses después de su rescate, Leo estuvo listo para irse a su nuevo hogar.

Aún después del largo viaje, Leo estaba feliz y calmado.

Por la naturaleza de su trabajo, Megan no podía llevárselo a casa. Sin embargo pudo encontrarle una casa cuna a través de la página de facebook de Leo.

Te recomendamos leer: Estos perros abandonados no paran de abrazarse desde que fueron adoptados

Las donaciones ayudaron a pagar las costosas facturas del veterinario. El centro de rehabilitación de mascotas, K9 Carts, ayudó consiguiéndole su propia silla de ruedas para perros, para que Leo pudiera caminar de nuevo.

Leo se adaptó increíblemente bien a pesar de todo lo que había pasado.

Ha pasado por diversas operaciones y problemas con su tracto urinario, pero hasta que se solucione el problema…

Él está usando pañales como un bebé.

A Leo sólo le quedaban unas semanas de vida, pero la compasión y bondad ganaron y le dieron una segunda oportunidad de vivir.

Este perrito ya ha mostrado signos de movilidad futura. Así que ¡crucemos los dedos!

Tienes que compartir esta maravillosa historia en tus redes. La bondad sigue en el mundo.

Original

Deja un comentario

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.