La menstruación es algo por lo que pasamos todas las mujeres por muchos años. Todos los meses, cada 28 días aproximadamente, todas recibimos su visita a menos, claro, que estemos embarazadas. Pero quizás no sepas que la menstruación puede indicarte algunas cosas importantes de acuerdo a cómo se “comporte”. Ven que te cuento un poco más.

La menstruación con mucho flujo

Si tienes que cambiar más de 5 tampones al día o cambias tu toalla higiénica muchas veces (cada dos o tres horas), es señal de que pueden existir problemas en tu útero. Puede ser que tengas tumores benignos denominados fibromas, pólipos o la enfermedad de Von Willebrand.

Flujo menstrual ligero

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Esto puede deberse a la toma de pastillas anticonceptivas. En este caso es normal y no debes preocuparte. En caso de que no sea por esta causa y tu menstruación sea leve, puede ser que tengas desórdenes hormonales, problemas en la glándula pituitaria, en la tiroides o porque puedes padecer síndrome del ovario poliquístico. Además la mala alimentación también puede influir.

Sangrado entre periodos

Cuando sangras entre periodos puede ser por varios factores. Uno de ellos es el consumo de la píldora del día después o la toma de pastillas anticonceptivas. También puede ser que sangres de forma anormal porque tienes pólipos como consecuencia del exceso de estrógeno, fibromas o infecciones vaginales. En este caso será mejor que consultes con tu médico.

Dolores demasiado fuertes

Es común sentir dolores y molestias leves durante el periodo menstrual. Algunas mujeres se quejan de calambres en las piernas y otras en el estómago, pero eso es muy corriente. Lo que debe prender una luz de alerta en tu mente es el hecho de que se trate de dolores paralizantes que no te dejan mover porque puede tratarse de una endometriosis.

Se atrasa tu menstruación

Si estás embarazada es obvio que tu periodo va a desaparecer durante muchos meses, pero también puede ser que se trate de otros problemas que son de cuidado como el síndrome del ovario poliquístico, medicinas que puedas estar tomando en ese momento o la diabetes del tipo II.

Siempre es bueno consultar con un ginecólogo y hacer todos los chequeos anuales necesarios, pues más vale prevenir que andar lamentando. Si el artículo te pareció útil no dejes de compartirlo.

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